viernes, 19 de julio de 2013

Tiempo de vacaciones de invierno

Estas semanas de las vacaciones de invierno de las escuelas nos traen un descanzo en las reuniones de catecismo.  Por eso podemos centrarnos un poco màs en otros aspectos de la vida parroquial que tambièn requieren atenciòn.

El grupo de los Adultos Mayores, funciona de manera normal en la Parroquia desde hace muchos años. y siempre necesitamos acercarnos y acompañar sus inquietudes.  Ahora los tenìa mal el frío en su salón de reuniones, eso se solucionó con una estufa.  Pero también tenían otras inquietudes que a los grupos de otras edades pueden parecer sin importancia.

Los que ahora somos Adultos Mayores no conocimos en nuestra niñez la catequesis biblica, y en general ni se nos hablo nunca de la Biblia.  Ahora vemos que los chicos del catecismo reciben el Libro de la Nueva Alianza, que lo leen en la Misa junto con el celebrante. Esa familiaridad con los Evangelios y con la lectura de la Palabra de Dios nos parece muy buena, pero nos resulta desconocida.

Por eso en el grupo de Adultos Mayores pidieron que se les enseñe algo acerca de las Sagradas Escrituras y preguntaron si podian recibir, tambien ellos, el libro de los Evangelios.   Asi tratamos de hacerlo, ayer en la reunion recibieron el libro y comenzaron un "curso biblico" elemental, como para poder manejar los Evangelios, buscar los capitulos y los versiculos, y conocer las diferencias con el Antiguo Testamento.

En estas semanas, con algo mas de tiempo disponible, pude visitar los grupos de Adultos Mayores de Capital Federal, y el ultimo lunes participe de las reuniones de grupo en Pergamino.  Para la semana proxima el programa es poder llegar a los grupos de Curuzu Cuatia y de Monte Caseros, en Corrientes.

La fe no tiene edades, sus etapas abarcan toda la vida, y como nunca se jubila la podemos encontrar activa siempre.  Ver estas experiencias llenan de alegria y de esperanza, quisieramos multiplicar los grupos de Adultos Mayores en nuestra Parroquia.  Vamos a tener que tratar esto mas adelante y dar mas detalles.  Por hoy transmito todas estas "novedades pastorales".

                                                        

domingo, 14 de julio de 2013

Hoy fue bendecido el Altar de la Resurrecciòn

En la Misa Dominical que presidiò nuestro Obispo Diocesano fue bendecido el nuevo altar que serà en adelante un nuevo servicio parroquial para aquellos que necesiten un lgar de oraciòn para inhumar las cenizas de los difuntos que fueron cremados.  Es algo simple y en si muy material, pero lo vemos como un servicio a las nuevas necesidades que crea nuestra sociedad, en donde estamos insertados.  

El dìa en que fue bendecido nuestro altar es el domingo 15º del ciclo C, que nos presenta como Palabra de Dios la paràbola del Buen Samaritano.  El tema tan repetido en el Evangelio de Lucas, donde aparece el Señor que nos enseña a tener compasiòn, a conmovernos, ante las necesidades de los hermanos.

Esta semana también el Papa Francisco nos ayudó a actualizar la Palabra de Dios con sus gestos concretos.  En la isla de Lampadusa mostrò el horror de una de las miserias del presente internacional, la llegada de barcas con inmigrantes ilegales de Africa y la deportaciòn que les imponen los pueblos cristianos. Fué a celebrar la misa del pedido de  perdón, pidió con firmeza que no continúen las muertes de los que no logran llegar, ni el rechazo de los que en su desesperaciòn solo buscar vivir.

Esta semana que pasó fue para nosotros la de la fiesta de la Virgen de Itatí.  Por la lluvia no pudimos celebrarla pero habíamos recorrido el asentamiento y saludado a cada familia para invitarlos.  El asentamiento de la Pueyrredón creció en nuevas radicaciones de familias sin vivienda.  Acercarnos nos compromete a tratar todos los temas que los afligen, y a tener una presencia en medio de los que están más lejos, realmente al margen .

Entramos en una semana de Vacaciones de invierno, al menos para los escolares, pensamos que tendremos nuevas ocasiones de encuentro y cercanía con los hermanos.  La Parroquia inauguró un altar, pero cada uno de los hombres y mujeres de nuestra comunidad son altares vivientes, donde podemos encontrar a Cristo.

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