EL año de la fe
"Dios es siempre una sorpresa y jamás se sabe dónde y cómo encontrarlo, porque no eres tu el que fija el tiempo ni el lugar para encontrarte con Él" Papa Francisco
Qué verdadero es esto y cómo nos reconforta saber que nuestra fe es eso, confiar enteramente en las sorpresas de Dios. Para los que tenemos muchos años de meditar el Concilio creíamos que solo sería una referencia cada vez más lejana, un sueño de una Iglesia diferente, una buena intención que no se llegó a concretar. Nuestros trabajos chocaban siempre con una dura pared que era la realidad, todo seguía siendo referencia al pasado y confirmación de un mensaje impresentable por sus incoherencias.
"No eres tu el que fija los tiempos". Pero Dios nos preparó un año de la fe que sería diferente. Se nos ocurrió desempolvar un credo muy antiguo y muy largo, teníamos mucho material sobre el tema de nuestra fe, pensamos entonces llenar el año con referencias a lo que se ha dicho en miles de ocasiones. Pero Dios es siempre una sorpresa y nos regaló lo necesario para que todo fuera diferente.
En este año se dio todo, vivimos este tiempo como Iglesia, conocimos la renuncia del Papa Benedicto y la llegada del Papa Francisco. Ahora la fe es una mirada diferente, es un llamado a vivir el mensaje del Evangelio sin vueltas, amando al hermano, equivocado o no, jugándonos al fin por vivir la pobreza, y con una posibilidad cierta de terminar con todo lo turbio que se nos había pegado.
¡Quién esperaba que este año de la fe nos cambiaría la vida! Realmente tenemos mucho para agradecer a Dios en este cierre del año de la fe y en cada misa de este fin de semana nos estamos comprometiendo a continuar el trabajo que se nos propone, abrir las puertas, salir y llegar a todos con las manos abiertas para el abrazo, con la comprensión de un hermano.
"Yo sueño con una Iglesia madre y pastora". Papa Francisco
________________________________________________________________