Diciembre con todas las actividades completadas.
¡Qué bueno llegar a completar todas las cosas propuestas! Son solo una parte, la que nos corresponde a cada uno de nosotros como miembros de esta familia parroquial. Después vendrá el verdadero trabajo, la etapa que hace Dios, la que hace fecundo el terreno preparado y la que se ocupa de los frutos.
Pero nuestra parte, aunque pequeña como los dos peces y los cinco panes, también era necesaria. Pasaron unos meses de trabajo cansador, pero ya se logró dejar todo como para usarlo. Y ya comenzó el uso, casi desde el primer día, reuniones o encuentros, y también algún festejo de fin de año de actividades de algunos grupos. El catecismo con sus ciclos, los movimientos con vida (eso significa "movimiento"), y las actividades que ya comienzan a programarse para el futuro, que todo pueda usarse para los que necesitan no estar solos, para los que podemos "recibir".
Ya estamos en la etapa de la acción de gracias, por cada cosa que fue posible, por cada ayuda recibida, por el constante aliento de una comunidad parroquial que se alegra por cada cosa que va logrando, que se deja asombrar por lo que Dios nos regala.
__________________________________________________________________________________